Los suplementos alimenticios comprenden el grupo de productos cuyo objetivo es complementar una alimentación correcta, es decir, ninguno de estos productos debe sustituir ningún alimento real.

Entre sus componentes se encuentran diferentes minerales, vitaminas, encimas, ácidos grasos esenciales o aminoácidos que te ayudarán a aportar nutrientes en aquellos momentos en los que, por alguna razón, no se esté consumiendo las cantidades necesarias.

Existen una gran cantidad de suplementos alimenticios con finalidades múltiples, pero hoy  vamos a hablar del ácido alfa-lipóico (ALA) y por qué la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) desaconseja su suplementación.

 

¿QUÉ ES EL ÁCIDO ALFA-LIPOICO?

Aunque no es un ácido graso esencial, ya que se puede obtener de la derivación interna del ácido octanoico, se trata de un poderoso regulador del equilibrio celular y ayuda a muchas enzimas  a realizar diversos procesos.

Además, ayuda a las neuronas a combatir el estrés y neutralizar a los radicales libres, ya que es un potente antioxidante  capaz de proteger a las células frente a procesos cancerígenos y degenerativos.

Por si todo lo anterior fuese poco, este ácido graso también se ha utilizado para frenar la muerte celular de la retina en diferentes enfermedades que afectan a la visión, y se cree que tiene potencial para frenar la muerte neuronal en enfermedades como el Alzhéimer.

Podemos encontrarlo de manera natural en alimentos como las vísceras y carne de bovino y en algunas verduras como el brócoli o las espinacas, aunque su concentración es muy baja (entre 0.3mg/100g de alimento)

 

SUPUESTOS BENEFICIOS DEL CONSUMO DE ESTE ÁCIDO

  • La protección de los lípidos del cuerpo del daño oxidativo
  • Mantener concentraciones normales de colesterol en la sangre
  • Reducción de la grasa corporal
  • Incremento de la beta-oxidación de los ácidos grasos
  • Regeneración de genes

 

¿ES NECESARIO SUPLEMENTARLO?

Se ha comentado antes que podemos encontrarlo de manera natural en diferentes alimentos, pero en concentraciones muy bajas por lo que, si tantos son sus beneficios, surge la duda ¿necesitamos suplementarnos con ácido alfa-lipoico?

La respuesta es no. Una de las principales razones por la que la SEEN desaconseja su suplementación es la falta de evidencia científica que pruebe que exista una relación causa efecto entre todos los beneficios que se le atribuyen y su ingesta

Además, los suplementos alimenticios de ácido alfa-lipoico tienen una estructura química diferente a la que posee de manera natural en los alimentos, por lo que no se puede asegurar que los resultados de su suplementación sean similares a los de su obtención a través de la ingesta de alimentos que lo contengan.

 

 

Desde ENDOMED recomendamos consultar con un especialista en el campo antes de tomar la decisión de suplementar cualquier elemento, pues muchas veces la clave radica en el estilo de vida que lleva el individuo.