Seguro que a todos no está pasando, que durante esta cuarentena, vamos más al frigorífico y a la despensa más de lo que deberíamos. Es normal confundir el aburrimiento con hambre. Pero debemos evitarlo a toda costa. La Sociedad Española de Obesidad (Seedo-SEO) estima que durante este periodo de cuarentena el incremento de peso podría oscilar entre tres y cinco kilos por persona.

Las claves para evitarlo son claras:

Es imprescindible mantener unas rutinas.

1.Planifica tu día a día, intentando mantener siempre el mismo horario de comidas y de sueño. 

2. Confecciona los menús semanalmente y ve al supermercado con la lista cerrada evitando alimentos ultraprocesados.

3.Incluye en tu rutina diaria, al menos 30 minutos de ejercicio. En Internet encontrarás miles de vídeos con ejercicios así como clases online en directo gratuitas que puedes seguir desde casa sin ningún problema.

Cuida tu alimentación.

Existen alimentos saludables, pero que además son saciantes. Es decir, alimentos que nos llenan, que nos quitan el hambre, que calman nuestro apetito y evitan ese peligroso picoteo entre horas que tanto tenemos siempre. Nos aportan sobre todo fibra, proteínas, y que tengan que masticarse bien. Es decir, que haya un buen proceso de masticación, ya que el acto de masticar es una señal directa de saciedad que llega a nuestro cerebro. ¿Cuáles son estos alimentos?

1.Las verduras y las hortalizas son claves. Es importante que haya una buena cantidad de verduras y/o hortalizas en nuestras cenas y comidas. Además de ser sanas, son saciantes porque tienen fibra. Por ejemplo, si comemos pasta, podemos acompañarla de un buena cantidad de verduras y/o hortalizas. Las combinaciones en este sentido pueden ser inmensas.

Además, muchas de ellas contienen una alta cantidad de agua, lo que nos ayudará a evitar la tan temida retención de líquidos. En este aspecto destacan:está compuesto por un 97% de agua. Es un alimento con una gran cantidad de propiedades que aporta fibra y vitamina C y E a nuestra dieta.

 –Lechuga: compuesta por la misma cantidad de agua que el pepino, 97%. Este es posiblemente el vegetal más conocido y habitual porque puede consumirse durante todo el año. Además de mucha agua, la lechuga contiene fibra, provitamina A y vitamina C y E. Dependiendo del tipo de lechuga que consumas las propiedades pueden modificarse en cuanto a la cantidad.

 –Calabaza: contiene aproximadamente un 95% de agua. Al igual que la lechuga, puede consumirse en cualquier época del año gracias a los distintos tipos que existen. Es una fuente de fibra, provitamina A, vitamina C, E y B en diferentes medidas. La calabaza es buena para el tránsito intestinal, ayuda a dar mayor color a la piel y es buena para la vista. 

-Apio: es muy sano y refrescante porque está compuesto por un 95% de agua, además de una gran cantidad de vitaminas y sales minerales. Entre estas podemos encontrarnos el potasio como principal, lo que hace que este alimento sea perfecto para deportistas porque ayuda a la actividad muscular y al impulso nervioso. Las dos épocas del año más representativas del apio son la primavera y el otoño. 

-Rábano: tiene en su composición un 95% de agua, similar al apio. Además, sus otros principales componentes son hidratos de carbono y fibra. Entre sus propiedades y contenido de vitaminas destaca la vitamina C que ayuda al sistema inmunológico. Es una hortaliza que apenas tiene aporte calórico, por eso es de los alimentos más utilizados por nutricionista para las dietas de control de peso. La mejor época del rábano son los de final de la primavera y principios de verano.  

2. Legumbres:  Según las recomendaciones nutricionales, hay que tomar unas 3 raciones de legumbres semanales. Sin embargo, podemos también en nuestras ensaladas o en nuestros guisos añadir un puñadito no muy grande de lentejas, de garbanzos o de cualquier otra legumbre. Es una buena opción, ya que es un alimento muy beneficioso que además aporta fibra, con lo cual es también un alimento saciante.

3.Cereales: tipo pan, pasta o arroz es mejor consumirlos integrales ya que también son ricos en fibra.

 4.Las frutas son por excelencia alimentos más que saludables, pero que también sacian nuestra hambre. Da igual si la fruta se toma o no después de la comida. Hay que tomarlas cuando se quiera (a excepción de personas que tengan algún contraindicación). Es importante tomar 2-3 piezas de fruta al día e intentar conseguir esas 5 raciones de frutas, verduras y hortalizas diarias que marcan las recomendaciones.

 5.Los frutos secos:  Eso sí, frutos secos crudos o tostados, y sin sal y en pequeñas cantidades.  Son beneficiosos siempre y se pueden tomar entre horas para saciar el hambre que nos entre de vez en cuando. Tienen fibra, hay que masticarlos y además son un producto indispensable de nuestra dieta mediterránea.

 

Y por supuesto, muy importante, no debemos olvidarnos de la hidratación: se recomienda beber entre 1,5 litro y 2 litros de agua al día. A veces, podemos confundir sed con hambre. Si tenemos hambre entre horas, lo ideal es primero beber agua, es decir, hidratarnos. Y después de esto, ya observamos si tenemos hambre o no. Además, podemos tomar infusiones a lo largo del día ya que no aportan calorías.