La diabetes es una enfermedad que afecta a una gran cantidad de personas y ya hemos visto en un post anterior como adoptando ciertos hábitos saludables en nuestra alimentación podíamos controlar ciertos aspectos de esta enfermedad.

La diabetes provoca, con su aparición, un impacto tanto a nivel personal como laboral, ya que supone un cambio en la relación con la rutina diaria a la que el paciente ha de adaptarse. Es en este punto donde el deporte juega un papel fundamental.

La práctica de deporte no es más que otra variable en la compleja ecuación que supone el control de la diabetes, pero además ayuda en otras áreas tanto físicas como psicológicas.

 

 

DIABETES Y EJERCICIO FÍSICO

Realizar ejercicio físico de manera regular es beneficiosos para el general de la población y se asocia con un mejor estado de salud y la prevención de ciertas enfermedades.

La diabetes nunca debe derivar en el abandono de una vida activa y saludable, sino que su diagnóstico debe ser el inicio de un proceso de adaptación a un nuevo estilo de vida en el que esta enfermedad sea un factor más a tener en cuenta. Cada persona es un mundo, pero a niveles generales podríamos decir que el ejercicio físico facilita el control de la diabetes.

Para las personas con diabetes tipo II, realizar deporte de manera regular supone una ayuda en el control metabólico, teniendo un efecto similar al de los fármacos usados en el tratamiento de la diabetes pero sin sus efectos secundarios.

Los pacientes con diabetes tipo I, sin embargo, lo tienen más complicado. El ejercicio físico les ayudará a reducir las necesidades de insulina, pero no necesariamente mejorará los niveles de glucemia. En este caso, el equilibrio entre insulina, alimentación y ejercicio se vuelve clave en la regulación de la diabetes.

También cabe mencionar que a lo largo de la historia ha habido diferentes personalidades en el mundo del deporte de élite que nos han demostrado cómo la diabetes no es un impedimento para la realización de ejercicio a niveles deportivos superiores.

 

¿QUE EJERCICIOS DEBO REALIZAR?

Como norma general, la realización de 30 minutos de actividad física moderada con el objetivo de mejorar tono y fuerza muscular es suficiente para comenzar a mejorar el control sobre la diabetes. Pero por supuesto, el tipo de ejercicio lo marcará el propio paciente, dependiendo del tipo de diabetes que padezca y su rutina diaria.

El ejercicio a realizar vendrá determinado por los intereses personales, aunque convendría elegir aquellos deportes que nos motiven a seguir practicándolos y que no nos supongan una obligación. Esto evitará que abandonemos una actividad física al poco tiempo de haberla iniciado. Algunos de los deportes que puedes realizar son andar, jogging, montar en bicicleta o nadar, entre otros.

Tal y cómo comenta la SED (Sociedad Española de Diabetes) hay que diferenciar el uso lúdico del deporte de su uso terapéutico, teniendo este segundo que ser supervisado por un especialista de la endocrinología.

 

 

DIABETES Y DEPORTE: BENEFICIOS

Ya hemos comentado como el ejercicio supone una variable más en el control de la diabetes pero, además de ayudar en este aspecto, la práctica regular de alguna actividad física permite:

  • Fortalecimiento de los huesos y los músculos.
  • Reducción del riesgo de cardiopatías y de algunos tipos de cáncer.
  • Un mejor control de los niveles de insulina que produce el cuerpo.
  • Mejora de la coordinación, el equilibrio, la fuerza y la resistencia.
  • Aumento del nivel de energía.
  • Contribuye a que la insulina desempeñe mejor su función, lo que ayuda a mantener las concentraciones de azúcar en sangre dentro de los límites saludables.

 

Desde Endomed animamos a cualquier persona que padezca diabetes a realizar ejercicio físico de manera regular, recordando la necesidad de contar con el apoyo de un profesional del área para lograr la mayor eficiencia en el control de esta enfermedad