La diabetes tipo II consiste en un trastorno crónico que afecta en la manera que el cuerpo metaboliza la glucosa, resistiendo los efectos de la insulina o no produciendo insulina suficiente como para mantener los niveles normales de glucosa.

En un principio, este tipo de insulina afectaba sobre todo a la población adulta pero cada vez más este trastorno afecta a niños, seguramente derivado del aumento de la obesidad infantil.

Aunque lo ideal es llevar una vida lo más normalizada posible, hay ciertos factores de riesgos que conviene evitar o bien reducir. Un caso de ello es el alcohol.

 

¿CÓMO AFECTA EL ALCOHOL A LA DIABETES?

A nivel general, el alcohol afecta de manera negativa al organismo tanto a nivel físico como psicológico.

Entre otras cosas, aumenta la presión sanguínea, los triglicéridos en sangre y, por si fuera poco, puede ocasionar problemas relacionados con la obesidad.

Sumado a todo esto, las personas diabéticas deben aumentar la precaución en su consumo, ya que de él pueden derivarse diferentes problemas, existiendo riesgo de hipoglucemia, cuyos síntomas pueden ser confundidos con la propia embriaguez. Para evitar esto, es importante evitar beber alcohol si no hemos comido nada antes

 

PRECAUCIONES A LA HORA DE CONSUMIR

Si aun sabiendo todo lo que conlleva la ingesta de alcohol para las personas diabéticas decides correr el riesgo, hay una serie de precauciones que debes tomar.

Comunicar a tus compañeros que padeces diabetes y en qué consiste una bajada de glucosa puede ayudarte a ponerle remedio en caso de que esto suceda.

Evita las bebidas alcohólicas con alta graduación, así como la mezcla de estas con bebidas azucaradas como pueden ser los licores. Opta siempre por beber cerveza o vino, que son las opciones menos agresivas.

Aunque el consumo de este tipo de bebidas siempre ha de ser con moderación, esta palabra cobra un importante significado cuando el consumidor es una persona con diabetes.

 

Desde Endomed recomendamos el no consumo de este tipo de bebidas por parte de personas diabéticas ya que, como hemos visto, los riesgos de hacerlo siempre están presentes.